Recuerdo con nostalgia momentos en familia en que nos pasábamos la tarde viendo alguna película en la “tele”. O el programa concurso típico de los viernes por la noche, cuando la semana de trabajo se había acabado y el fin de semana empezaba siempre de manera entretenida, en mi caso, con programas como el “Un, dos, tres…”.

Tiempos aquellos en que la típica pregunta era “¿Qué hacen hoy en la tele?”, y es que la oferta televisiva no era tan cuantiosa, a lo sumo disponíamos de 3 o 4 canales, hasta que el lanzamiento de las televisiones privadas lo revolucionó todo, al menos en España.

Otro punto de inflexión fue la llegada de la TDT y la amplia parrilla de canales que trajo. Esto hace que en la actualidad dispongamos de una programación amplia y para todos los gustos, aunque cada vez hay más personas que consumen contenido “a la carta” y aquí tienen mucho que ver las plataformas en streaming como Netflix o HBO.

El mercado de las plataformas de contenido en streaming se ha multiplicado y están cambiando algunas costumbres. El uso de la televisión se ha vuelto más individual

Sin ir más lejos quiero poner el ejemplo de España. En la actualidad disponemos de todas estas plataformas: Netflix, HBO, Amazon Prime Video, Sky, Movistar+ Lite, Starzplay, Rakuten TV, Filmin, Planet Horror, Mubi, FlixOlé, fuboTV, LaLigaSportstv, beIN Connect, Opensport, DAZN… y aún están por llegar algunas que causarán mucho revuelo, como Apple TV+ que llegará en otoño y Disney+ para la última parte de este año o principios de 2020.

«Casi una veintena de plataformas de contenido en streaming es sin duda una oferta muy extensa, y un mercado que puede presentar signos de saturación a corto plazo»

Pero volviendo al fondo del asunto y a la pregunta que os hacía en el título de este artículo, creo que la televisión tal como la hemos disfrutado en los últimos 40 años tiene la batalla perdida.

Plataformas como Netflix o HBO están en auge, y ofrecen entretenimiento personalizado a cualquier hora o lugar donde uno se encuentre. No obstante, el uso de estas plataformas puede que sea de una forma más individualizada dentro de la unidad familiar. Cada uno tiende a ver los contenidos que más le gustan.

Indudablemente, esto pasará factura a las televisiones de toda la vida que deberán adaptarse a los tiempos. Quizás la clave de su supervivencia pase por incluir buenos programas de televisión en directo, el único modo de diferenciarse por el momento de todas estas plataformas.

¿Vosotros que opináis? ¿La televisión de toda la vida tiene los días contados? Esperamos vuestra opinión en los comentarios.