Pon un asistente virtual en tu vida. Eso pensarán todas las compañías que como Amazon tienen sus dispositivos inteligentes o altavoces repartidos por las casas de millones de usuarios. En plena guerra virtual, hemos descubierto gracias a un informe muy completo de Bloomberg que no sólo nos escuchan máquinas cuando hablamos con Alexa, sino que miles de empleados ubicados en diferentes partes del mundo nos escuchan en tiempo real todas las conversaciones que mantenemos con dicho asistente para “según ellos”, entrenar el sistema de reconocimiento de voz y así, hacerlo más fiable y preciso… ¿qué pensáis vosotros al respecto?

Los empleados están trabajando de forma que escuchan, analizan y anotan todas las grabaciones o clips de sonido que le llegan. Ya sabemos lo que pasó hace meses cuando un usuario le pidió sus datos de actividad diaria a Alexa y acabó recibiendo 1.700 grabaciones de otra persona o desconocido. En fin, parece que esto se nos va de las manos.

Los trabajadores de Amazon escuchan todo, son omnipresentes

Amazon escucha en todo momento nuestras conversaciones con Alexa

Debido al informe de Bloomberg, los chicos de Amazon vuelven a estar en el punto de mira ya que nadie quiere ser vigilado por miles de personas, y eso hace sospechar de la compañía. En mi caso, yo siempre tengo mi Amazon Echo de 2ª generación apagado y sólo lo enciendo cuando lo uso (por si acaso). En el documento, siete personas que han trabajado en los equipos de revisión de Alexa, afirman que hay todo un equipo completo analizando clips de audio del asistente. La idea es que las grabaciones se envían, se transcriben y posteriormente se envían de nuevo a Alexa. Todo ello se haría para hacer el asistente “más humano” y así comprender mejor nuestro acento y lenguaje.

Bien es cierto que Alexa, no se autoactiva, sólo se activa cuando se invoca con su palabra clave “Alexa” o la que hayamos configurado en el dispositivo, tampoco saquemos las cosas de contexto. Los mismos trabajadores alertan de que se necesita un equipo humano detrás para controlar lo que se recibe en la nube y mejorar este tipo de tecnologías que no funcionan por sí solas como la inteligencia artificial.

Jornadas de 9 horas de trabajo y 1.000 clips de audio por turno ¿hola Alexa?

Parece que todo el trabajo se hace desde la clandestinidad y el ocultismo, en una oficina que ocupa tres de los pisos de un bloque en Rumanía (en Bucarest), pero no hay ningún letrero de Amazon por ningún sitio. Unos trabajadores tienen la función de transcribir las grabaciones y compararlas con Alexa. Por otra parte otros empleados, tienen la orden de escuchar todo, incluyendo los ruidos de fondo. Al final escuchar todo, puede hacer que dicho empleado escuche posibles crímenes, asaltos sexuales, robos, amenazas, etc… pero se supone que no intervienen ante ello ya que, nadie sabe que están escuchando. Esto mismo decía un portavoz de Amazon:

"Nos tomamos en serio la seguridad y privacidad de la información personal de nuestros clientes. Solo anotamos una muestra pequeña de las grabaciones de voz de Alexa para mejorar la experiencia del cliente"

También varios portavoces de Amazon han dicho que el tratamiento de dicha información, es solo para que Alexa sea mejor y le ayude a comprender el lenguaje de forma más natural. Los datos enviados, (al menos) no están asociados al nombre de la personas, solo está asociado a su usuario de Amazon y al número de serie del dispositivo Echo.

Para terminar con esta parte, parece que los empleados tienen un chat interno en el que se mandan los clips de audio que les van llegando, a veces lo hacen para comparar, debatir y mejorar la calidad del asistentente inteligente, pero otras lo hacen para divertirse con los sonidos que mandan algunos usuarios. Tienen narices la cosa…

Oficinas donde escuchan todas nuestras conversaciones con Alexa

Imagen de: Bloomberg | Oficinas de Bucarest donde escuchan todo lo que hablamos con Alexa.

Google y Apple también lo hacen…

Todo este revuelo hace que los usuarios se pregunten si Apple o Google también nos escuchan. La respuesta es SÍ. Por parte de los de Cupertino, en un propio documento de privacidad, afirman que los audios mandados por los usuarios hacia Siri, se almacenan durante seis meses. De esta forma analizan y experimente con nuestros audios para entender mejor la voz de cada usuario y así desarrollar mejor a Siri. Detrás de todo esto hay un gran equipo humano, que analiza en todo momento el clip de audio que se mantiene en sus servidores hasta dos años más. Oye Siri, la que estás liando.

Con Google sucede ídem de lo mismo, los audios son escuchados por personal de la compañía para entrenar al asistente y así hacerlo aún más competitivo. Según ellos no hay información disponible del usuario que lo pueda identificar y el audio estaría distorsionado, “Ok, Google…”

¿Qué os parece todo esto? A nosotros nos deja con la mosca detrás de la oreja. Os esperamos en comentarios. Salu2!!! ;D