Las vacaciones son el momento más esperado del año para muchos de nosotros. Después de un largo período de trabajo llega la recompensa y podemos disfrutar del merecido descanso que estábamos esperando.

Y hacer cosas que el resto del año es imposible, como disfrutar de la familia o los amigos de una forma en la que cuando estamos en el trabajo en «modo on» nos resulta más complicado ya que, por norma, disponemos de menos tiempo libre.

Suerte tenemos entonces de la tecnología que nos acompaña en nuestro día a día ¡Dios salve a las apps de mensajería instantánea! Esas que nos permiten estar en contacto con nuestros allegados.

Aunque también nos exponemos a estar permanentemente controlados, y en ocasiones podemos parecer más vulnerables y dependientes.

Y es que todo tiene un peaje que pagar. La tecnología también nos hace esclavos.

En vacaciones, es aconsejable desconectar y huir de nuestros hábitos tecnológicos diarios para coger fuerzas

No me malinterpretéis, tampoco se trata de dejar el móvil aparcado en un cajón, aunque haceros esta reflexión a la vez que leéis esta artículo: hoy mismo cuántas veces habéis mirado WhatsApp, Telegram o alguna de vuestras redes sociales… probablemente muchas, u os habéis quedado enganchados con algún que otro video de YouTube (esto no es grave sí estáis viendo un vídeo de Sergio Navas), invirtiendo un tiempo que quizás luego os sepa mal.

Y es que por ejemplo, el teléfono puede llegar a ser muy impertinente, y paradójicamente algo que está pensado para comunicarnos puede hacer justo lo contrario, provocando la desconexión del mundo real.

En este sentido me gustaría generar debate sobre cuales son vuestros hábitos diarios en vacaciones, tecnológicamente hablando, si sois de los que dejáis el móvil de lado o bien le prestáis entonces una mayor atención.

¿Sois esclavos de vuestra tecnología?

Por mi parte, yo que os escribo desde la piscina, me voy a aplicar el cuento y me desconecto en tres, dos, uno, cero… :)

¡Hasta pronto amig@s!