¿Será ella la que sustituya a Tim Cook? Nadie piensa en Deirdre.

Cuando se habla de los posibles sustitutos de Tim Cook, todos piensan en ellos, en Johny Srouji, Craig Federighi, John Ternus… los sospechosos habituales. Pero hay una figura dentro de Apple que, aunque no acapara titulares ni keynotes, podría convertirse en una de las apuestas más sólidas para ocupar el sillón más influyente del sector tecnológico: Deirdre O’Brien.

Y sí, ya es hora de que empecemos a decirlo sin rodeos. Yo la veo. Todo el mundo habla de un hombre, pero nadie piensa que puede ser ella. Yo sí, y que quede claro que no soy feminista en mi día a día, y los que me conocen lo saben.

O’Brien lleva más de tres décadas dentro de Apple. Tres décadas. En una industria donde un ciclo de producto dura doce meses y las estrategias se reinventan cada dos, aguantar tanto tiempo no es casualidad. Ella es talento puro, temple corporativo y tiene una visión quirúrgica de lo que significa la marca Apple.

Es la responsable de algo que parece invisible, pero que sostiene al gigante. Es la encargada de las Apple Store y la experiencia del cliente. Dicho de otra forma, es la persona que ha logrado que miles de tiendas repartidas por el mundo ofrezcan la misma atmósfera, la misma atención y la misma sensación de estar entrando en un pequeño altar tecnológico. Si Apple fuese una religión, O’Brien sería la encargada de cuidar todos los templos.

La evolución necesaria

Tim Cook no es Steve Jobs, y su sucesor tampoco tiene por qué parecerse a Cook. Lo importante es entender hacia dónde va Apple. Y aquí es donde O’Brien encaja casi demasiado bien.

 

Apple ya no vive solo de lanzar dispositivos que revolucionan la industria. Su verdadero motor ahora es la combinación entre hardware, servicios y una experiencia omnicanal perfectamente afinada. O’Brien entiende ese triángulo mejor que casi cualquiera dentro de la compañía.

Mientras otros ejecutivos brillan en sus áreas (chips, software, diseño, etc.) ella brilla en la parte donde se juega la fidelidad real del cliente. En la relación entre Apple y el mundo exterior.

Que Apple nunca haya tenido una mujer como CEO es un dato tan evidente como incómodo. No porque deba elegir una mujer “por ser mujer”, sino porque la compañía está repleta de talento femenino que históricamente ha ocupado segundas líneas en la sombra. O’Brien podría romper esa dinámica de forma natural, creíble y merecida. Su figura como CEO enviaría un mensaje de innovación a la gente, porque ninguna de las grandes tecnológicas tiene a una mujer como CEO.

Pero hay un pequeño detalle que podría jugar en su contra, y es que O’Brien no es alguien que aparezca en grandes presentaciones ni entrevistas de alto impacto. Y Apple necesita una figura visible, un rostro reconocible, alguien capaz de sostener un ciclo mediático que nunca descansa.

Pero también es cierto que Tim Cook tampoco era una estrella de escenario antes de subir al trono. Y mira cómo ha salido la jugada.

Yo creo que Deirdre O’Brien podría ser la gran sorpresa, la candidata silenciosa que nadie menciona pero que encarna mejor que nadie la Apple moderna. Los que la conocen, dicen de ella que es estable, meticulosa, y que está obsesionada con la experiencia del usuario y con un dominio absoluto de la maquinaria interna de la empresa.

Para mi, y olvidándome de su sexo femenino, sería la elección ideal para el futuro de Apple.

Isazul Site
Isazul Site

Soy una amante de la tecnología y soy muy afortunada porque escribo sobre ella.
Puedes seguir mis pasos en todas las redes sociales como @isazulsite, excepto en TikTok que soy @isazulsite_79.
También tengo un blog personal en el que de vez en cuando dejo algo!!

Artículos: 633