Allá por 2011, un 4 de Octubre, Siri fue el primer asistente que vio la luz en plena vorágine evolutiva del smartphone. El iPhone dominaba y subió un nuevo escalón con un asistente virtual con al que poder pedirle cosas en un lenguaje natural, fue el primer paso de la inteligencia artificial (sin llegar a serlo).

Actualmente tenemos no sólo a Siri, sino que además tenemos las propuestas de Google, Microsoft, Amazon y Samsung. Unas van mejor que otras, o eso dicen, pero a día de hoy ninguna es infalible.

La ciencia ficción nos ha mostrado el camino, queremos un mayordomo virtual, una inteligencia artificial suficientemente hábil como para dar respuesta a cualquier de nuestras inquietudes o necesidades. Y no me refiero a que nos haga una tortilla de patatas, eso ya llegará, pero sí a que funciones sin provocarnos unas risas tras una respuesta absurda.

Tiempo al tiempo, puede que nos arrepintamos de que las inteligencias artificiales controlen nuestras necesidades básicas o puede que así nosotros podamos centrarnos en lo que realmente importa. Ya veremos, por lo pronto lo que hoy veremos es la reflexión sobre Siri del siguiente sofá de iSenaCode ;D