Este va a ser un artículo muy personal, tanto, que seguramente por la opinión que os voy a mostrar hoy, perdí la oportunidad de trabajar en Apple; quizás no la debía de haber expresado en una entrevista de trabajo con ellos. La tecnología ha hecho avanzar a la humanidad como nunca y en un tiempo récord. Yo tengo trabajo gracias a ella, y seguramente muchos de vosotros también. Lo más valioso de ella es que nos acerca: Nos acerca a gente que no tenemos al lado, nos acerca información en cuestión de segundos, toda la sabiduría que puedas necesitar solamente introduciéndolo en un solo buscador…

Cuando el acercamiento, se convierte en distancia

Es una paradoja, pero esto sucede. Si te acercas a algo, te estás alejando de otro lado. Te voy a realizar dos preguntas: ¿Cuándo ha sido la última vez que has visto una película o serie en casa y no has mirado el móvil? ¿Cuándo has estado cenando, por ejemplo, con tu pareja en una ocasión especial y el móvil estaba en la mesa?

A veces nos creemos multitarea, y no somos un ordenador

La velocidad con la que accedemos a todo es instantánea. De hecho, la espera de que la App de Twitter se abra ya nos parece lento. Otro ejemplo: Un niño esperando en la cola del cine y sus padres les dan el iPad para que no moleste. ¿De verdad estamos educándonos bien? Ya no solo a los niños, sino a nosotros mismos. Toda la velocidad que hemos ganado en hacer cosas la queremos aplicar a toda nuestra vida, y eso, no siempre es bueno.

La tecnología también de aliada para corregir estos efectos

Estos dos últimos párrafos pueden tener como conclusión que ya no sabemos esperar, ni dedicar la atención necesaria a las cosas que se lo merecen. Ojo, no quiero que se confunda. He escrito este artículo desde un iPad Pro, en un autobús desde Zaragoza a Madrid. La tecnología permite hacer cosas maravillosas en medios en los que antes solo te quedaba mirar por la venta. Sin embargo, llego a mi casa y con mi novio no toco el móvil en todo el fin de semana.

La atención plena la tengo muy presente en mi vida. El Apple Watch, por ejemplo tiene una aplicación centrada en eso. Puede parecer una tontería, pero te hace respirar durante 1 minuto sin hacer nada más. Sí, hacer una cosa y dedicarnos exclusivamente a ello. Algo que me cuesta mucho ver en mi día a día en todos los ámbitos.

En los dispositivos de Apple contamos con la opción «Tiempo de uso». Algo que va mucho más allá que un control parental donde controlar cuanto tiempo juega nuestro hijo con el iPad. Os invito a ver la cantidad de horas que pasamos en aplicaciones y reflexionar sobre si en todas esas horas hemos mejorado como persona, aprendido algo… o es tiempo muerto, sin más. El propio Tim Cook, CEO de Apple ha aconsejado desactivar las notificaciones de los dispositivos; e incluso decir que si en una cena miras más a tu móvil, que a la persona, algo estás haciendo mal.

¿Sabemos parar cuando toca? ¿Priorizamos con qué estar en cada momento? Seguramente este artículo no haya sido agradable de leer, tampoco fue de escuchar en la entrevista que realicé en una Apple Store. Pero todo tiene su “modo oscuro” y este es, al menos para mi, el de la tecnología. ¿Qué opinas iSenaCoder? Te aseguro que me encantará leer tu opinión.