La tecnología que mueve el mundo está cambiando los hábitos del día a día hasta límites insospechados. Y es que si tan sólo hace 10 años alguien nos hubiera dicho que el teléfono móvil se convertiría en un superordenador de bolsillo, probablemente no lo habríamos creído. Y menos pensar que sería posible ir de compras y pagar directamente desde nuestro teléfono e incluso el reloj.

De este nivel de innovación tienen buena parte de culpa potencias como China, empeñada en liderar la carrera tecnológica en todos los ámbitos, y es que el ‘made in China’ se ha extendido como la pólvora de manera imparable.

Hoy en día podemos afirmar que el país asiático es líder a nivel mundial en utilización de pagos móviles, incluso por delante de EE.UU., gracias a servicios tan arraigados como WeChat Pay o Alipay.  Ahora están dispuestos a dar un paso más allá e implantar la tecnología de reconocimiento facial para pagos y se están realizando pruebas en el metro de Shenzhen donde ya es posible comprar el billete con la cara.

5G y reconocimiento facial: binomio perfecto para el metro de China

Cómo os venía contando en la introducción, China da un paso más en su ambición de liderazgo tecnológico, aprovechando las características de la red 5G de acuerdo con las noticias que nos llegan del medio South China Morning Post, y es que en su capital tecnológica, Shenzhen, han empezado las pruebas de acceso al metro por medio de reconocimiento facial.

El funcionamiento es bien simple, en una de sus estaciones los usuarios pueden escanear sus rostros en una pantalla donde previamente se habrían identificado por medio de sus teléfonos móviles o tarjetas de transporte.

De este modo, al ser ‘reconocidos’ por el sistema de reconocimiento facial la tarifa se deduce de sus cuentas que a su vez están vinculadas a un método de pagos móviles.

En una sociedad donde siempre hay prisas, esta forma de pago puede venir muy bien a más de uno, aunque para ello se debe pagar el peaje de estar sobre-expuestos a estos rastreadores de rostros.

Sea como sea, el proyecto diseñado por un laboratorio supervisado por el metro de Shenzhen y Huawei va adelante y se espera que se pueda extender a todas las estaciones en el futuro.

La verdad que sería fantástico que este método de pago llegara otros países, y a otros ámbitos cómo el cine, teatro, supermercados, etc… ¿no creéis? :)