Hasta pocos días antes de la presentación del pasado 10 de septiembre, no tuvimos ningún tipo de rumor sobre los Apple Watch Series 5. Si que es cierto que salió a la luz que íbamos a ver dos nuevos acabados: titanio y cerámica pero se apuntó más a nuevos acabados para los Series 4. Finalmente la compañía de la manzana mordida nos presentó una nueva generación del Apple Watch con pocas novedades con respecto a la generación anterior.

El Apple Watch Series 5 viene con una novedad literalmente: la pantalla always-on. Es decir, una pantalla que está siempre encendida capaz de cambiar su aspecto según el movimiento de muñeca que hagamos. Pero siempre estará on. Nunca mejor dicho.

Es una novedad interesante pero ¿justifica la renovación? Depende.

¿Merece la pena comprar el Apple Watch Series 5?

Esto siempre es relativo. Por eso digo que depende. En caso que se tenga un Apple Watch Series 4 pues sinceramente creo que no. ¿Por qué? Pues porque a fin de cuenta son el mismo reloj, de hecho, tienen incluso el mismo procesador (sólo cambia en su almacenamiento que el 5 tiene 32GB en lugar de 16) por lo que esta función de la pantalla siempre encendida podría estar perfectamente en el Series 4 vía software. Pero la cosa cambia si tienes un Series 3 o inferior, ahí sí que vale la pena la renovación.

La compañía de la manzana mordida lo hizo muy bien con el Apple Watch Series 4, pues merecía la pena comprarlo incluso teniendo un Series 3: cambiaba el diseño, el tamaño y el procesador era mucho más rápido. Pero este año han querido pisar un poco el freno porque es lo de siempre, no se puede innovar cada año, además, la competencia está a años luz del Apple Watch y eso le da  a Apple un poco de margen.

En definitiva, si estás pensando en renovar al Apple Watch Series 5 pero tienes un 4, yo no lo compraría. Ahora bien, si tienes un Series 3, 2 o 1 cómpralo sin dudarlo.