Recuerdo esas películas de ciencia ficción donde el ‘cyborg’ de turno puede ver y analizar la información que captan sus ojos. Y todo con realidad aumentada, al más puro estilo ‘Terminator”.

Eso mismo podrían ahora haber conseguido unos investigadores e ingenieros franceses que han inventado una lentilla inteligente. Pero no una cualquiera, esta es la primera lente de contacto autónoma que incorpora una micro batería flexible.

Microsoft y el ejército de los Estados Unidos ya se han interesado por esta lente de contacto autónoma, que incorpora una micro batería flexible

Cómo os iba contando y según la publicación de IMT-Atlantique, el propio departamento de óptica de IMT Atlántique, dirigido por el profesor Jean-Louis de Bougrenet de la Tocnaye, y el departamento de electrónica flexible del centro Microélectronique de Provence Georges Charpak encabezado por el profesor Thierry Djenizian, han dado a conocer que estan trabajando en la creación de la primera lente de contacto autónoma y que incluye una batería flexible.

Según dice Jean-Louis de Bougrenet: «Este primer proyecto forma parte de un proyecto más grande y muy ambicioso destinado a crear una nueva generación de oculoómetros vinculados a la aparición de cascos de realidad aumentada que han dado lugar a nuevos usos (interfaces hombre-máquina, análisis de carga cognitiva, etc.). Esto abre enormes mercados y, al mismo tiempo, impone nuevas limitaciones a la precisión y la integración.»

Una de los grandes desafíos a los que se enfrentan es el «poder almacenar energía en pequeñas escalas», según Thierry Djenizian. No obstante, la batería desarrollada es capaz de suministrar la suficiente autonomía como mantener continuamente una fuente de luz durante varias horas.

No cabe duda que la integración de la batería en este proyecto es clave. Y es que complementa y potencia otras funciones en desarrollo por IMT-Atlantique, como la comunicación inalámbrica y la detección óptica de la mirada.

Al mismo tiempo, un acuerdo al que han llegado con el fabricante de lentes de contacto LCS ha hecho posible encapsular los primeros elementos de este tipo de lente de contacto inteligente.

De salir adelante son múltiples sus futuros usos. Para cuestiones de salud, en operaciones quirúrgicas, asistentes de conducción y integración con el internet de las cosas.

Pero dónde verdaderamente puede representar un éxito total es su utilización como un elemento biosensorial, incluyendo una colaboración con el Instituto de la Visión en París, para un dispositivo de asistencia visual para personas invidentes.

¿Qué os parece este invento? ¿Creéis que este tipo de tecnología puede despuntar en el futuro? Esperamos vuestros comentarios.