Google+ siempre ha sido una de las redes sociales que pasarán a la historia sin pena ni gloria. Se lanzó con el objetivo de hacerle sombra a Facebook pero como se sabe, no lo consiguió. Y ahora ¿Es noticia porque se haya actualizado con novedades interesantes? Pues no. Es noticia porque desde hace tres años ha estado filtrando datos de sus usuarios por culpa de una brecha de seguridad. Concretamente, la cifra de damnificados asciende a 500.000.

Es por eso que desde Alphabet han decidido cerrar definitivamente la red social. Ya estaban más o menos al corriente pero no dijeron nada porque no lo sabían con total certeza hasta ahora. Tal y como ha anunciado la compañía justo en el momento de hacerse público un informe del WSJ, han tomado una serie de medidas además de cerrar la plataforma.

¿Como se ha descubierto esta vulnerabilidad en Google+?

Cuando en Google se olían una posible vulnerabilidad en sus API’s con la que terceros podían acceder a los datos de los usuarios, decidieron realizar una auditoría interna para comprobar si había algún tipo de fallo. Y es así como descubrieron el error en la API de Google+. Este error permitía a las apps de terceros tener acceso a los perfiles de los usuarios privados, por ejemplo.

La buena noticia es que esos datos a los que se ha podido tener acceso no son sensibles, es decir, no son mensajes privados. Sino que van desde nombres a fechas de cumpleaños. Google cree que este error está presente después del lanzamiento de Google+, como consecuencia de un cambio en el código de la red social y la API, fue ahí cuando se abrió la brecha de seguridad.

Tal y como ha indicado la compañía, esta brecha de seguridad en el servicio de Google+ fue descubierta en marzo de 2018. No decidieron hacerla pública porque consideraban que no exponía información relevante del usuario. Lo decidió hacer público tras saber que el WSJ tenía esta información. Además en su momento tampoco lo dijeron porque la ley de privacidad no había entrado en vigor por lo que no les caerá encima el peso de la GDPR.