En los tiempos que corren, podemos decir que los avances tecnológicos han cambiado cosas de nuestro día a día como por ejemplo, la forma de pagar al realizar nuestras compras cotidianas en los establecimientos físicos. Y es que tenemos el dinero en nuestro smartphone e incluso en la muñeca gracias a los smartwatches. Todo esto es gracias a las plataformas de pago que, dentro de poco, tendrá un nuevo competidor: Facebook con su project Libra.

Es un secreto a voces que la compañía de Mark Zuckerberg lleva trabajando en su propia moneda virtual desde hace mucho tiempo. Pero lo interesante es que se ha modificado el objetivo que tenían cuando se pusieron manos a la obra. En un principio, la moneda virtual de Facebook estaba orientada para usarse en transacciones a través de WhatsApp, pero ahora se ha descubierto que también se podrán realizar pagos en línea.

Project Libra, la moneda virtual de Facebook que quiere competir con las principales plataformas de pago

Tal y como nos informan desde el The Wall Street Journal, en Facebook habrían virado la estrategia y no sólo quieren crear su propia moneda virtual para ser usada dentro de su ecosistema, sino que también poder realizar compras en línea con ella. Según la fuente, la compañía ya estaría en negociaciones con docenas de comerciantes y empresas financieras en un esfuerzo por acumular apoyo para una plataforma de pago basada en esta moneda.

Además, -aunque esto no es del todo seguro-, si la plataforma de pagos de Facebook sale adelante, no sólo serviría para realizar compras dentro de las redes sociales o en páginas de Internet, también para recompensar a los usuarios. Parece que desde la compañía estarían pensando en dar a los usuarios fracciones de dicha moneda según el tiempo que estén navegando en sus aplicaciones con el objetivo de fomentar más su uso.

La moneda virtual de Facebook no tiene todavía fecha de salida, así que tendremos que esperar para verlo. Veremos a ver cómo se materializa todo esto y si de verdad pueden competir con plataformas como PayPal.

Fuente | The Wall Street Journal