A Elon Musk se le pueden recriminar muchas cosas, pero no su capacidad para los negocios. El dueño de Tesla presentó ayer la versión definitiva de Starship, la nave de su compañía espacial SpaceX que será capaz de transportar astronautas  a la Luna y a Marte. Y lo hizo por todo lo alto, en la playa de Boca Chica, California.

Antes de empezar con Starship, es bueno recalcar que Elon Musk ha conseguido algo muy difícil: fundar una compañía espacial privada y construir una nave capaz de ir a Marte en sólo 17 años. Pero es que Starship no solo puede ir a Marte, ademas de ir puede volver a aterrizar en La Tierra y realizar otro despegue. Lo que viene siendo una nave reutilizable.

Así es la versión definitiva de Starship, la nave de SpaceX

Lo que destaca de Starship es su color metalizado que tiene una razón de ser: a Elon Musk le encanta el acero. La nave mide aproximadamente 50 metros con capacidad para 100 astronautas. La primera misión de la nave será en unos dos meses, pero sin astronautas y de forma autónoma. Despegará y orbitará nuestro planeta para luego volver y aterrizar en un lugar determinado.

 

Otro de los detalles de Starship que contó Elon Musk durante la presentación es cómo conseguir el combustible suficiente para llegar a Marte ya que en el despegue se gasta mucho. Pues será con una segunda nave que dotará de combustible a Starship una vez que haya despegado. Y lo más interesante es que se hará fuera de la atmósfera.

Y el día elegido por Elon Musk para presentar la versión definitiva de Starship tampoco fue casualidad, ayer, 30 de septiembre, se cumplieron 11 años que su compañía espacial puso un cohete en órbita. Veremos a ver como le sale la primera misión a Marte cuando se lleve a cabo, si todo sale bien, muchos científicos que se rieron de él tendrán que retratarse.